Google Analytics es esa herramienta que todos tenemos, pero pocos saben utilizarla bien. Es una herramienta perfecta si quieres conocer lo que pasa en tu web y, lo más importante, si tu marketing está funcionando o estás perdiendo tiempo y dinero. Pero ojo, no te líes con mil informes ni métricas que son irrelevantes. Aquí voy a contarte los KPIs que debes medir en Google Analytics para saber si tu estrategia digital está funcionando o tienes que empezar a cambiar algo. Y no te preocupes, no es una herramienta para programadores. Tú, que manejas tu empresa o la comunicación digital, gracias a Google Analytics puedes entender qué mirar, por qué y cómo sacarle partido.
¿Qué es un KPI y para qué sirve?
Antes de nada, voy a ponerte en contexto: KPI significa “Key Performance Indicator” o “Indicador Clave de Rendimiento”. Sí, son esas cifras que te dicen si vas bien o vas mal. Básicamente, es la métrica que mide si tus objetivos se están cumpliendo. Por ejemplo: ¿cuántas personas que visitan la web compran? ¿Cuántos rellenan ese formulario de contacto? ¿Desde dónde vienen esos visitantes? Si no se mide no se puede mejorar.
¿Por qué se necesita Google Analytics?
Por si te lo estabas preguntando… no, no vale con medir los likes de Instagram, eso no vale de nada. Google Analytics es el ojo que todo lo mide dentro de tu página web. Te dice qué hacen tus usuarios, cuánto tiempo están, qué páginas visitan, por dónde entran y, sobre todo, lo más importante: si compran, se suscriben, solicitan un presupuesto…
Pero como te he dicho antes, no vale con tener Google Analytics instalado y ya está. Hay que saber qué KPIs mirar y cómo interpretarlos para tomar las mejores decisiones posibles.

Estos son los KPIs que debes medir
Vamos a lo que has venido. Aquí tienes los KPIs que no pueden faltar si quieres que el marketing digital de tu empresa funcione de verdad.
Tasa de conversión
Lo que más te importa es que los visitantes hagan la acción que quieres. Eso es la tasa de conversión: el porcentaje de usuarios que cumplen ese objetivo, ya sea comprar, suscribirse, descargar un ebook, lo que sea. Si no mides la tasa de conversión, estás perdiendo el tiempo.
Para medirlo en Google Analytics 4 (GA4), tienes que configurar tus objetivos como conversiones. Por ejemplo, una compra o la visita a la página de “gracias por tu compra”. Después, en el panel de “Conversiones”, puedes ver el porcentaje de sesiones que terminan en esa acción.
Como consejo: puedes segmentar por canal de adquisición (Google Ads, SEO, redes sociales) para saber qué fuentes te traen más conversiones.
Tasa de interacción
En GA4 se dejó de hablar de “tasa de rebote” para pasar a la “tasa de interacción”. Esto mide si el usuario está realmente haciendo algo en tu sitio: clics, scroll, reproducción de vídeo, navegar a otra página, etc. Como es obvio, no sirve que entren y salgan rápido sin hacer nada.
Si la tasa de interacción es baja tienes que seguir estos pasos:
- Revisa que el contenido sea relevante y atractivo.
- Mejora la velocidad de carga (una web lenta espanta).
- Añade llamadas a la acción claras.
- Haz la navegación sencilla e intuitiva.
Duración media de la sesión
Otro de los KPIs que debes medir en Google Analytics es el tiempo que un usuario pasa en tu web, ya que puede ser un indicativo de que está interesado. Pero ojo, porque depende del tipo de web. Si tienes un blog o contenido formativo, que se queden mucho rato es buena señal. Pero si vendes productos, una sesión larga puede ser que estén perdidos o no encuentren lo que buscan.
Analiza si el tiempo medio sube cuando haces contenido nuevo y más currado. Cruza esta métrica con la tasa de conversión para detectar posibles problemas.
Páginas por sesión
Este KPI te dice cuántas páginas ve de media un usuario en cada visita. Es muy útil para entender si navegan por tu sitio o se van rápido. Por ejemplo, si ves que la mayoría visita solo una página y se van, piensa en mejorar la arquitectura y enlazado interno. Cuantas más páginas visiten, más posibilidades hay de que acaben llegando a alguno de tus objetivos.
Como mejora, puedes usar enlaces internos con un texto que llame la atención. También puedes incluir botones y CTAs en lugares estratégicos e implementar breadcrumbs para que sea fácil volver atrás.
Usuarios nuevos vs. usuarios recurrentes
También es importante saber si estás captando nuevos clientes o si los que llegan vuelven, por lo tanto, este KPI es clave. Lo ideal es que haya un buen balance entre usuarios nuevos y recurrentes. Si solo tienes nuevos, puede que no estés fidelizando y si solo tienes recurrentes, puede ser porque no atraes a gente nueva.
Origen del tráfico
No todos los canales de tráfico son iguales. Algunos te traen visitas que convierten, otros solo visitantes que miran y ya está. Saber de dónde viene el tráfico es esencial para decidir dónde invertir tiempo y dinero.
Como consejo, no te obsesiones con el canal que más tráfico atrae, sino con el que más convierte (que al final es lo que te interesa). Compara tráfico, tiempo en sitio y tasa de conversión por canal. Ajusta campañas de pago y contenido orgánico según estos datos.

Eventos personalizados y conversiones
Lo bueno de GA4 es que puedes medir eventos a medida, desde clics en botones hasta scrolls o reproducciones de vídeo. Si marcas estos eventos como conversiones, podrás ver cuáles son las acciones que generan resultados.
Para hacerlo tienes que usar Google Tag Manager para configurar eventos sin tocar código, conectar los eventos con GA4 y marcarlos como conversiones y, por último, medir su impacto y optimizarlos.
CTR de botones clave
No solo vale con poner un botón “Comprar” o “Suscríbete”. Ese botón tiene que estar hecho para clicar. El CTR (Click Through Rate) de estos elementos te da esa información.
Para medirlo tienes que configurar eventos de clic con Google Tag Manager, analizar qué botones funcionan y cuáles no y hacer pruebas con colores, textos y posiciones para mejorar el CTR.
Valor medio por conversión
Si tienes una tienda online, no solo te interesa cuántas ventas haces, sino cuánto gastan tus clientes de media. No es lo mismo que hagan un pedido de quince euros que uno de cien. Este es otro de los KPIs que debes medir en Google Analytics y que te ayuda a identificar oportunidades para hacer upsells y cross-sells, diseñar bundles o promociones que aumenten el ticket medio y mejorar tus márgenes.
Y si no mides todos estos KPIs vas a trabajar a ciegas. Podrás tener muchas visitas y mucha presencia online, pero si no sabes qué convierten, es como si no hicieras nada. Medir solo tráfico no sirve. Necesitas saber quién compra, desde dónde, cuánto gastan y por qué lo hacen.


