Mejorar la velocidad de carga, generar contenido de calidad y legible o realizar test A/B son algunos consejos para reducir la tasa de rebote

Consejos para reducir la tasa de rebote y mejorar el rendimiento de la web

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La tasa de rebote es un indicador que mide el porcentaje de sesiones en las que los usuarios no interactúan de forma significativa ni llevan a cabo ninguna acción relevante en tu sitio web. Estoy seguro de que, a estas alturas, ya sabes que no quieres que esto ocurra, pues te interesa generar tráfico hacia tu página y, por supuesto, que lo usuarios naveguen por ella y realicen alguna acción de conversión. Hoy te cuento qué puedes hacer para reducir la tasa de rebote y mejorar el rendimiento de tu sitio.

¿Cómo reducir la tasa de rebote?

Lo primero que quiero destacar es que, cuando un usuario accede a una web, pueden darse varias situaciones:

  • Solo ve o visita una página.
  • Abandona el sitio en menos de 10 segundos.
  • No se activan los eventos de conversión.

Todos estos son indicadores que influyen en la tasa de rebote, es decir, acciones que aumentan este porcentaje. Aunque la tasa de rebote no es un indicador de clasificación de Google como tal, sí que sirve para indicar al motor de búsquedas que algo en tu página no funciona y, por lo tanto, es menos probable que aparezca en las SERP. Para Google, la web presenta una serie de problemas que es necesario solucionar para poder reducir la tasa de rebote y así mejorar la visibilidad SEO y el tiempo de permanencia en el sitio.

Empieza por satisfacer la intención de búsqueda de los usuarios

No existe una tasa de rebote ideal, pero está claro que quieres que el porcentaje sea bajo. Una buena tasa de rebote, básicamente, varía en función del sector en el que desempeñas tu actividad, pero un promedio sería entre 40 y 60%. Es decir, lo ideal es que el porcentaje sea lo más bajo posible. ¿Y qué puedes hacer para reducir la tasa de rebote?

Céntrate en la intención del usuario

Si trabajas el SEO, estoy seguro de que sabes lo que es la intención del usuario. Se trata de crear contenido no solo que sea relevante, sino que atienda a las necesidades de tu público objetivo. En otras palabras, lo que están buscando. Cuando un usuario realiza una consulta en Google, lo hace con una intención: encontrar información sobre un producto, servicio o un tema en específico; navegar por una web en concreto; comparar productos o, directamente, realizar una compra.

Lo primero, para satisfacer la intención de búsqueda y reducir la tasa de rebote, es hacer una investigación de palabras clave y elegir estas en función de lo que tu público objetivo está buscando. Herramientas como SEMrush te muestran la intención de búsqueda para cada keyword que investigues. La intención de búsqueda puede ser:

  • Informativa. Los usuarios quieren aprender algo y, por lo tanto, es recomendable utilizarlas en el contenido que generes para el blog.
  • De navegación. Los usuarios están buscando una página o sitio en concreto.
  • Comercial. Antes de realizar una compra y decidirse por un producto o servicio, el usuario hace una investigación. Puedes utilizarse para generar contenido para el blog.
  • Transaccional. Los usuarios están decididos a realizar una compra o completar otra acción de conversión, como suscribirse a un boletín de noticias, canal, etcétera.

Una vez que hayas escogido la keyword principal, así como las secundarias, en función de la intención de búsqueda de los usuarios, ya puedes generar contenido relevante y de calidad.

Mejora la velocidad de carga para reducir la tasa de rebote

No me voy a andar con rodeos: Una página que carga lento tiene más posibilidades de ser abandonada por el usuario. A los usuarios les interesa navegar por un sitio en el que los elementos se muestren de forma rápida, ya sean las imágenes de los productos, los contenidos o, simplemente, los menús del sitio.

Adapta tu sitio a los dispositivos móviles para reducir la tasa de rebote

Puedes utilizar una herramienta como PageSpeed de Google para medir la velocidad de carga de tu sitio. Esta herramienta muestra una puntuación de rendimiento sobre 100. Si, por ejemplo, la velocidad de carga se sitúa en 85-90, estamos hablando de que tu página es bastante rápida; pero si por el contrario, el rendimiento es de 40, debes mejorar la velocidad. Estos son algunos pasos que puedes seguir para mejorar la velocidad de tu sitio:

  • Optimiza las imágenes y comprímelas.
  • Habilita el almacenamiento en el caché para que los usuarios frecuentes carguen las páginas más rápido.
  • Utiliza una red de distribución de contenido (CDN), para que el contenido se muestre a los usuarios desde servidores cercanos a su ubicación.
  • Elimina códigos innecesarios de tu web.

Mejorar la UX

No importa que tengas una web que va rápido (aunque es realmente importante tener un buen hosting WordPress), si la UX o experiencia de usuario no es la más adecuada. Una buena UX no solo sirve para reducir la tasa de rebote, sino que también es, hoy en día, un factor que Google tiene en cuenta a la hora de mostrar tu sitio en las SERP. Cuando la experiencia de la página es buena, es mucho más probable que los usuarios permanezcan más tiempo navegando por ella e interactúen con el contenido.

Una página con una buena UX, cuenta con una estructura adecuada, clara, simple. En la que la navegación por el sitio es fácil; con menús y elementos que indican al usuario dónde se encuentra o que permiten acceder, de forma rápida, a lo que están buscando. Aquí se incluye, por ejemplo, páginas agrupadas por categorías y subcategorías.

Por otra parte, es más que recomendable estructurar el contenido con títulos, subtítulos y proporcionar espacio suficiente para que los usuarios puedan leer o visualizar el contenido. Y claro, no te olvides de optimizar tu sitio para los dispositivos móviles. Ten en cuenta que la gran mayoría de búsquedas orgánicas se llevan a cabo desde los smartphones.

Crea contenido relevante y de calidad

Para reducir la tasa de rebote también es indispensable generar contenido útil, relevante, atractivo y de calidad. Siempre digo que no por tener un blog, te pongas a crear contenido porque sí; es indispensable, como ya mencioné, atender a la intención de búsqueda de los usuarios. Es decir, generar contenido que, verdaderamente, pueda responder a sus dudas e inquietudes. Cuando publicas contenido de este estilo, es mucho más probable que el tiempo de permanencia aumente y se reduzca la tasa de rebote.

Para generar contenido interesante y útil, es necesario conocer a tu público objetivo y claro, su intención de búsqueda. Una vez que tengas esto claro, te aconsejo hacer lo siguiente a la hora de redactar:

  • Ofrece a tus lectores soluciones claras y prácticas a sus problemas e inquietudes.
  • Demuestra tu experiencia y dominio en la materia abordando temas en profundidad o aportando perspectivas únicas.
  • Utiliza fuentes creíbles y confiables.
  • Utiliza ejemplos para ilustrar tu contenido.
  • Adapta el contenido a tu público objetivo. El tono de la redacción no es igual, por ejemplo, para una tienda de moda joven, que para un centro médico o un gabinete de psicología.
Genera contenido de calidad y bien estructurado para reducir la tasa de rebote

Utiliza llamadas a la acción

Las CTA o llamadas a la acción (call-to-action), juegan un papel clave para reducir la tasa de rebote. La idea es insertar estas CTA, de forma clara, en las páginas creadas para la conversión. Por ejemplo, si quieres que los usuarios realicen una compra, se suscriban a una prueba gratuita, a tu boletín de noticias o descarguen un e-book, es necesario insertar un botón CTA. Este CTA debe servir de guía a los usuarios para que sepan qué hacer a continuación.

Las CTA deben:

  • Destacar con colores contrastantes y colocarse en lugares estratégicos dentro de la página o publicación del blog. La idea es captar la atención del usuario.
  • Utilizar textos orientados a realizar una acción. Por ejemplo «Descarga mi e-book», «Pide cita», «Inicia tu prueba gratuita», etcétera.
  • Repite los botones CTA a lo largo del contenido, pero sin saturar al usuario.

Trabaja en la legibilidad para reducir la tasa de rebote

Volvamos al contenido del blog. Si utilizas un plugin para WordPress, como Yoast SEO, sabrás que te muestra dos indicadores: SEO y legibilidad. Voy a centrarme en este último, pues garantiza que los visitantes pueden leer y asimilar tu contenido de forma fácil. La redacción juega un papel esencial y no solo debes utilizar un tono cercano y ameno, sino construir frases y párrafos cortos. Para que la legibilidad sea buena, sigue estas prácticas:

  • Utiliza lenguaje claro y conciso. Evita la jerga legal, científica, etcétera; está claro que esto depende de tu público objetivo. La idea es que el contenido sea lo más claro posible.
  • Estructura tu contenido con títulos y encabezados H2, H3, H4… Con los subtítulos, los lectores pueden hacer una lectura rápida y encontrar lo que están buscando fácilmente.
  • Incluye viñetas y listas cuando quieras dar consejos, indicar una serie de pasos, etcétera.
  • Utiliza imágenes y otros contenidos multimedia para hacer la lectura más amena.

Agrega contenido multimedia

Ya lo he adelantado: Incluir imágenes y otros contenidos multimedia es una excelente manera de mejorar la legibilidad. Sin embargo, también es una forma de enriquecer el contenido y hacerlo más atractivo para los usuarios. Las imágenes deben guardar relación con el contenido e incluir un texto alternativo y descriptivo en el que se coloque la palabra clave principal. Esto también sirve para indicar a Google de qué trata tu contenido. Incluso, es posible que los usuarios encuentren tu sitio cuando hacen una búsqueda por imágenes.

Recuerda que las imágenes, vídeos, infografías y demás recursos gráficos que utilices deben estar optimizados, pero sin perder la calidad. ¿Por qué? Porque de lo contrario, podrían entorpecer la velocidad de carga y, por lo tanto, la experiencia de usuario.

Optimiza las imágenes para reducir la tasa de rebote

Enlaza tu contenido entre sí

En enlazado interno también es una excelente manera de reducir la tasa de rebote. Por ejemplo, si estás redactando un artículo sobre Meta Ads Manager, es más que recomendable enlazar hacia información relacionada como cuánto cuesta anunciarse en Meta Ads, cómo generar anuncios en esta plataforma, cómo hacer remarketing, etcétera. Tu objetivo aquí es que los usuarios permanezcan más tiempo dentro de la página leyendo contenido relacionado que podría ser de su interés.

¡Cuidado con el linking interno! Es importante utilizar enlaces contextuales, es decir, estos deben encajar, de forma natural, dentro del texto y utilizan anchors o frases relacionadas; está claro que no puedes hablar de Meta y encajar un enlace sobre TikTok si no viene a cuento. En este sentido, el anchor text o texto de anclaje debe ser informativo y relacionado no solo con lo que estás escribiendo, sino con el contenido al que quieres enlazar. Y, por ningún motivo, utilices frases como «haga clic aquí» o «como explicábamos en el post anterior».

Utiliza los A/B test

Las pruebas A/B o test A/B se utilizan para crear dos versiones de una misma página, pero cambiando un solo elemento. La idea es ver cuál de las dos versiones funciona mejor entre los usuarios. Con la prueba A/B se envía el 50% del tráfico hacia la versión A y el otro 50% a la versión B; después, la tasa de conversión se compara para determinar qué versión es más eficaz.

No se trata de crear dos páginas totalmente distintas, simplemente hacer pequeñas modificaciones. Por ejemplo, insertar en una un CTA de un color y en otra, de otro color. Modificar las imágenes, el diseño o estructura del contenido, etcétera. Las versiones del sitio deben estar activas durante un par de semanas para dar tiempo a recopilar información suficiente.

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