Las redirecciones URL sirven para enviar a los usuarios y a los motores de búsqueda, como Google, a una URL distinta a la que se solicita de forma inicial. En marketing, las redirecciones URL son especialmente importantes porque permiten mejorar la experiencia de usuario, así como el rastreo e indexación por parte de Google cosa que, por supuesto, sirve para mejorar el posicionamiento SEO.
¿Qué son las redirecciones URL?
En inglés se les conoce también como URL forwarding y su objetivo es reenviar a los usuarios y a Google a un link diferente al que se solicitó en un principio. Las redirecciones URL se utilizan para mover una página web a una nueva dirección, de manera que los usuarios y los motores de búsqueda puedan llegar, de forma automática, a la página correcta.

Dentro de las redirecciones URL destacan la 301, que se emplea cuando una página se mueve de forma permanente; 302, cuando la página se mueve temporalmente y meta refresh, que indica a los navegadores que actualicen la página cada cierto tiempo en busca de contenido nuevo.
La importancia de las redirecciones URL
¿Por qué es tan importante hacer redirecciones URL dentro de tu web? Lo más importante, ahora mismo, si quieres mejorar tu posicionamiento SEO es que ofrezcas una buena experiencia de usuario y esto es algo que las redirecciones URL garantizan; además, también te aseguras de que los visitantes no lleguen a páginas rotas, con contenido duplicado o desactualizado. Recuerda que Google prioriza la UX a la hora de indexar y mostrar los resultados en las SERP.
Por ejemplo, supongamos que tienes un contenido que se queda obsoleto y deseas eliminarlo para redactar un nuevo texto actualizado. Es posible que algún usuario haya marcado este contenido y su URL como favoritos o que, incluso, lo compartiera en las redes sociales. También puede ocurrir que la URL antigua siga apareciendo en las SERP durante un tiempo. ¿Qué ocurre en estos casos? Si el usuario hace clic en la URL antigua, sin ser redirigido, verá el error 404 como respuesta a su solicitud.
Lógicamente, uno de tus objetivos debería ser evitar que los usuarios vean un «error 404» porque esto se traduce en una mala UX y es muy probable que terminen por abandonar la página en lugar de permanecer navegando por ella. Eso sí, antes de configurar las redirecciones es importante que la página anterior tenga un reemplazo, en caso de no haberlo, entonces sí puedes colocar una página 404 informativa.
Por último, las redirecciones URL pueden transferir la autoridad de clasificación de una página antigua a una versión nueva, con el objetivo de mantener las clasificaciones y el tráfico hacia la web.
¿Cuándo utilizar las redirecciones URL?
¿Cuándo es buena idea incluir una redirección dentro de tu web? Estas son las situaciones más habituales:
- Si quieres mover la URL de una página a otra.
- Si quieres eliminar una página.
- Al agregar etiquetas de categorías o páginas principales que modifican las URL.
- Al hacer la migración de un sitio web a un nuevo dominio.
- Para fusionar dos o más páginas web duplicadas.
- Si se cambia un sitio de HTTP a HTTPS.

Los tipos de redirecciones URL
Las redirecciones pueden ser permanentes y temporales y cumplen distintos propósitos. Quiero destacar que los usuarios no son capaces de notar la diferencia entre unas y otras, pero los motores de búsqueda sí que tratan estas redirecciones de manera diferente.
Las redirecciones permanentes deben utilizarse en caso de que no quieras volver a mostrar la página anterior, es decir, la página que se sustituye. Este tipo de redirecciones URL también se incluye en caso de querer combinar páginas duplicadas. Básicamente, las redirecciones permanentes le indican a los motores de búsqueda que eliminen la URL anterior de las SERP y muestren la nueva.
Por su parte, las redirecciones temporales se emplean en caso de que sea necesario redirigir la web por un período de tiempo breve. Este tipo de redirecciones es muy útil si, por ejemplo, tienes una oferta por tiempo limitado, si se va a celebrar un evento, etcétera. La idea es redirigir a los visitantes a estas páginas durante el tiempo que permanezcan activas; una vez finalizada la oferta o evento, puedes redirigir al usuario a una página alternativa.
Principales redirecciones URL
Las redirecciones HTTP utilizan un código especial que le indica al navegador que envíe al usuario a una página diferente. El proceso es muy simple: El navegador solicita una URL antigua y redireccionada; a cambio, el servidor muestra, automáticamente, la página web para la nueva URL. Esto quiere decir que las redirecciones HTTP ocurren del lado del servidor, que es el responsable de gestionar la redirección antes de cargar la web.
El servidor devuelve un código HTTP 3xx al recibir una solicitud de la URL redirigida. Los códigos 3xx sirven para indicarle al navegador que la URL solicitada ha sido redirigida, a la vez que le indican la ubicación de la nueva página. Los códigos 3xx más comunes son el 301 y el 302.
Redirecciones 301
Los códigos 3xx le indican al navegador que la URL que se solicitó ha sido redirigida y le especifican la nueva página. En el caso de la redirección 301, esta sirve para señalarle al navegador que la URL se ha movido de forma permanente, cosa que sirve para mantener la clasificación de la URL original y transmitir equidad de enlace.
Este tipo de redirección es muy útil cuando tienes en un mismo sitio dos páginas sobre un tema similar. En caso de que una de estas esté desactualizada, no necesitas mantener las dos; elimina la página desactualizada y utiliza la redirección 301 a la URL de la página nueva o la más reciente.

Redirecciones 302
Se trata de un tipo de redirección temporal y esto es lo que le indican al navegador. Las redirecciones 302 se utilizan en los siguientes casos:
- Si se mueve temporalmente una página a una nueva URL.
- En caso de realizar tareas de mantenimiento y si necesitas deshabilitar una página de forma temporal.
- Cuando es necesario realizar un test A/B de un nuevo diseño.
En estos casos, Google continúa indexando la URL original, mientras que la redirección no transfiere la fuerza de clasificación a la nueva página. Mucho cuidado, utilizar una redirección temporal por error puede afectar, considerablemente, el ranking de búsqueda.
Otras redirecciones
Lo más habitual es utilizar las redirecciones 301 y 302, pero hay otras que también pueden implementarse, aunque son menos habituales:
- 303. Sirve para enviar a los usuarios a otra página relevante cuando la original no está disponible. Por lo general, se insertan para enviar al usuario a otra página después de completar el envío de un formulario.
- 307 y 308. La primera es de carácter temporal y la segunda, permanente. Son parecidas a las redirecciones 301 y 302 y se utilizan en los navegadores más antiguos.
Actualización de metadatos
Estas ocurren a nivel de página, es decir, del lado del usuario y no a nivel del servidor, como las solicitudes HTTP. Es más recomendable utilizar redirecciones HTTP y no actualizaciones meta, siempre que sea posible, si quieres mejorar el SEO de tu página. ¿Por qué? Porque estas suelen ser más lentas y pueden afectar, de forma negativa, a la UX. Además, también pueden ocasionar que los motores de búsqueda indexen una página incorrecta.
Estas redirecciones pueden ser:
- De actualización instantánea. Se activan al momento en el que el navegador carga la página. Google las trata como redirecciones permanentes.
- De metadatos retrasados. Se activan después de una cantidad de segundos muy específica y Google las trata como redirecciones temporales.
Redirecciones de JavaScript
Este tipo de redirecciones también son del lado del usuario, pero no son nada recomendables para el SEO porque Google podría no representar el JavaScript en la página o detectar errores al hacerlo. Cuando el código no se procesa, Google es incapaz de detectar la redirección y continuar indexando la URL obsoleta. Es decir, si la URL antigua está indexada, podría seguir mostrándose en las SERP, cosa que afectaría el posicionamiento SEO.
¿Cómo implementar redirecciones en WordPress
Si utilizas WordPress, implementar las redirecciones URL es bastante fácil, pues solo necesitas usar un complemento o plugin para la configuración. Uno de los plugin para WordPress más recomendados, si quieres hacer redirecciones, es Yoast SEO. En este caso, necesitas estar suscrito a la versión Premium para poder ejecutar las redirecciones.

Si ya tienes instalado y activado el plugin, estos son los pasos a seguir:
- Elige la opción «redirecciones», en el menú de Yoast SEO.
- Escoge el tipo de redirección que quieras implementar.
- Ingresa el slug o coletilla de la URL antigua y la nueva URL a la que quieres redirigir. Es muy importante escribir los slugs correctamente porque, de lo contrario, la redirección podría fallar.
- Haz clic en «agregar redirección», para activarla.
Buenas prácticas para hacer redirecciones
Redirige a contenido coincidente
A la hora de redirigir, es importante asegurarte de que el contenido de la nueva página coincida, tanto como se pueda, con el contenido de la página anterior. Además, esta nueva página también debe satisfacer la intención de búsqueda del usuario. En caso de que desees eliminar la página antigua y no tengas contenido nuevo que coincida, considera utilizar la página 404.
Evita las cadenas y bucles de redireccionamiento
La cadena de redireccionamiento ocurre en caso de existir más de un redireccionamiento entre la URL original y la final. Por ejemplo, redirigir la URL A a la URL B, que, a su vez, redirecciona a la URL C. Aquí, claramente, tendrías una cadena. Las cadenas en sí no son el problema, el problema ocurre cuando hay cadenas largas, pues esto retrasa el rastreo por parte de Google puede ralentizar el tiempo de carga de una web algo que, ya sabes, afecta a la UX y al SEO.
Por otra parte están los bucles de redireccionamiento. Estos ocurren cuando la primera URL envía a una segunda URL que, a la vez, envía de vuelta a la primera URL. De esta forma se crea un bucle infinito que impide que la redirección funcione de forma adecuada.
Evita vincular a páginas redirigidas
En caso de redirigir una página antigua a una versión nueva, es importante verificar si todavía hay enlaces internos que apuntan a la URL antigua. Las redirecciones adicionales añaden complejidad y pueden generar cadenas. La idea es actualizar los enlaces internos antiguos de manera que apunten, directamente, hacia una nueva URL.
Redirige para evitar el contenido duplicado
Uno de los motivos para incluir las redirecciones URL es evitar el contenido duplicado. Es común que una web tenga distintas versiones de una misma página, pero esto puede generar problemas de contenido duplicado, básicamente porque Google trata a estas diferentes versiones como sitios distintos. Y es aquí cuando entran en juego las redirecciones 301 de las que ya he hablado más arriba.
Recuerda que Google puede considerar como contenido duplicado las siguientes URL:
- Con y sin www.
- Las que llevan HTTP y HTTPS.
- Las URL con y sin barra final (/).
- Direcciones en mayúsculas y minúsculas.


